Tecnología y Derecho

Blog sobre Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías

Derecho de las nuevas tecnologías

Quebradero de cabeza legal para Apple tras el polémico “Error 53”

En las últimas semanas, muchos usuarios del iPhone 6 (dispositivo móvil de la empresa Apple) han vivido una desagradable experiencia actualizando su dispositivo. Mientras esta actualización se completaba, antes de que el sistema se restaurase, la pantalla mostraba el siguiente mensaje: «El iPhone no se pudo restaurar. Se ha producido un error desconocido (53)». Tras esto, el teléfono quedaba inservible y no se podían recuperar los datos (a riesgo de incurrir en un spoiler, debo adelantar que actualmente existe solución, aunque antes no era así).

Hasta hace apenas unos días, Apple no había ofrecido ninguna solución, alegando que este “Error 53” tenía como objetivo proteger la seguridad de sus clientes. Sin embargo, el problema principal radica en que este fallo ocurría en el iPhone 6, al actualizarlo con la última versión del sistema operativo, solo en los casos en los que el teléfono hubiera sido intervenido por un proveedor no oficial. Por tanto, la conclusión para los usuarios parecía ser la siguiente: si no llevas tu iPhone al servicio técnico oficial, Apple lo deja inservible.

Teniendo esto en consideración, sería casi una obviedad comentar que una actuación así por parte de una empresa puede llegar a acarrear diversos problemas a nivel jurídico:

– En primer lugar, en relación con las leyes de defensa de los consumidores, por diversos motivos, pero a modo de resumen: por incumplimiento de los deberes de información

– Por otro lado, en lo relativo a las leyes de defensa de la competencia. Merece especial atención la delimitación del mercado y la posición concreta de Apple dentro del mismo. A modo de ejemplo, si consideramos el servicio técnico de este tipo de smartphone como mercado, Apple ostentaría probablemente una posición dominante y, como consecuencia, esta actuación podría ser catalogada como un abuso de dicha posición.

– Por otro lado, en lo referente a las leyes de competencia desleal, teniendo en cuenta el tipo de actuación que supone con respecto a los competidores y los consumidores.

– Por último –y sin perjuicio de que se me escape alguna-, por producción de daños en objeto propiedad de otra persona e, incluso, infracción contractual, hilándolo con lo anteriormente expuesto en relación con la defensa de los consumidores.

Debe tenerse en cuenta que parte de esta regulación se encuentra armonizada a nivel de la Unión Europea, por lo que el problema se repetiría en cada uno de los países miembros. Además, incluso fuera de los países de la Unión Europea existe normativa que, en mayor o menor medida, regula estos elementos. De tal modo, no sorprende que este “Error 53” haya dado lugar a diversas contingencias legales, como por ejemplo:

– En Estados Unidos, la firma legal PCVA, de Seattle, ha afirmado que esta actuación de Apple infringe varias leyes de protección al consumidor de Estados Unidos, de manera que ha preparado una demanda colectiva.

– En Australia, la autoridad dedicada a la defensa de los derechos de los consumidores y la competencia ya ha iniciado un procedimiento contra Apple.

– En Reino Unido, diversos abogados han manifestado que esta actuación de Apple podría incluso llegar a vulnerar la Criminal Damage Act de UK.

Finalmente y, seguramente, sopesando las consecuencias tanto a nivel legal como reputacional de esta medida, Apple ha optado por abandonar su posición inicial, pedir disculpas y proporcionar herramientas para que los usuarios solucionen este «Error 53» que ha estado inhabilitando tantos dispositivos. Simplemente se debe conectar el iPhone afectado a un ordenador con iTunes y actualizarlo, siguiendo las instrucciones indicadas por la propia Apple en su sitio Web.

No obstante, debe tenerse en cuenta que algunas actuaciones legales ya están en marcha, como sucede con el procedimiento de inspección por parte de la autoridad australiana. De esta manera, pese a haber aportado una solución en un plazo razonable de tiempo, es posible que se considere que la actuación incurre en infracciones directas de la normativa aplicable. Hechos como los acaecidos en este caso nos muestran, una vez más, lo importante que es realizar un análisis jurídico antes de llevar a cabo cualquier actuación de esta índole.

Deja un comentario