Tecnología y Derecho

Blog sobre Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías

Derecho Informático

Google recibe una multa de más de 2mil millones de euros a por abuso de posición dominante

Hace tiempo que Google pasó de ser un mero buscador a ofrecer una gran cantidad de servicios digitales en diversos ámbitos. Sin embargo, lo particular de la actividad de Google es que estos diferentes servicios, en muchos casos, se sitúan en una posición vertical con respecto a la cadena de valor de las diferentes actividades económicas en las que se ve involucrado. Un ejemplo serían los servicios de correo electrónico, el almacenamiento en la nube o los comparadores de precios.

Precisamente esta última actividad le ha costado a Google una multa de 2,42 millones de euros por infringir la normativa en materia de competencia de la Unión Europea. Concretamente, la Comisión ha considerado que ha existido un abuso de posición de dominio por parte de Google, ya que aprovechaba su actividad como buscador para favorecer su servicio de compras comparativas.

Este servicio no es ni mucho menos nuevo, aunque es cierto que ha experimentado una clara evolución a lo largo de los años, siendo en sus inicios bastante desconocido para la mayoría de los usuarios. Actualmente, casi todo el mundo conoce el servicio “Google Shopping”, el cual puede encontrarse como parte de las pestañas que aparecen tras una búsqueda, permitiendo a los usuarios conocer los distintos precios ofrecidos en diferentes e-commerce para un mismo producto. Es, por tanto, similar a su servicio “Google Flights”, pero centrado en productos (tales como videoconsolas, smartphones, relojes o, básicamente, casi cualquier producto que se pueda adquirir por internet).

A tal efecto, es evidente que los servicios de compras comparativas, los cuales son en su mayoría de carácter gratuito, basan su modelo de negocio en el tráfico web. De esta manera, cuantas más visitas tienen, más usuarios accederán a los productos gracias a la comparativa y, como consecuencia, el comprador obtiene ingresos (especialmente derivados de los acuerdos comerciales que hubiera suscrito). En este sentido, como todos sabemos, una de las principales fórmulas para obtener tráfico (por no decir la principal) son los motores de búsqueda.

Otro dato que no se le escapa a nadie es la clara posición dominante que posee Google en las búsquedas de carácter general en internet. De esta manera, su motor de búsqueda es, de forma concreta, la mayor fuente de tráfico para los servicios de compras comparativas. Esto, por supuesto, puede colisionar con el hecho de que Google cuente asimismo con un comparador de precios, especialmente aprovechase esa posición de dominio en el servicio de búsquedas para derivar tráfico a su propio servicio de manera preferente frente a los de la competencia.

A tal efecto, desde hace varios años atrás, Google inició una estrategia para aumentar la utilización de su servicio de compras comparativas. Esta estrategia, según la Comisión Europea, consistía, entre otras cosas, en colocar de forma sistemática en un lugar privilegiado su propio servicio de compras comparativas. Es decir, cuando un usuario realiza una búsqueda a través de Google sobre la cual el servicio de compras comparativas de Google puede mostrar resultados, éstos aparecen en la parte superior de la lista de resultados. Al mismo tiempo, según la Comisión, Google hacía justo lo contrario con los servicios de sus rivales: los colocaba en la peor posición posible. De hecho, la Comisión remarca que el siguiente rival mejor situado no aparecía hasta la página cuarta de los resultados de búsqueda (con el agravante de que es sobradamente conocido que la mayoría de usuarios no suelen pasar de la primera página cuando realizan una búsqueda).

Todo esto ha llevado a la Comisión a imponer una multa al gigante tecnológico, cuyo importe asciende a 2 424 495 000 de euros. Asimismo, en la resolución se le exige a Google que cese en su conducta en el plazo de noventa días y que se abstenga de aplicar cualquier medida que sea susceptible de producir un efecto similar.

Contar con una posición de dominio en un mercado no es algo reprochable. La Comisión y las autoridades de competencia nos lo recuerdan constantemente. Sin embargo, utilizar esta posición para perjudicar a los rivales sí que supone un hecho ilícito, por lo que las compañías que disfrutan de este privilegio cuentan, a su vez, con mayor deber de diligencia a la hora de desarrollar su estrategia comercial. En este caso, la Comisión ha considerado que Google, ya sea consciente o inconscientemente, ha abusado de la posición dominante que ostenta y, como consecuencia, ha infringido la normativa en materia de competencia.

Deja un comentario